HISTORIAS DE ESTUDIANTES

Jóvenes como tú que siguen a Jesús

COMPARTIENDO A JESÚS

Julia sigue a  Jesús, y estudia 1º bachillerato en un instituto de Madrid. Su profesor de Humanidades pidió a sus alumnos un trabajo de temática libre y que lo expusieran delante de toda la clase. Al momento de decir el tema, Julia estuvo dudando si elegir cualquier tema, o hablar de Jesús y el mensaje del evangelio. Dudó mucho, pues pensaba en qué dirían sus compañeros y su profesor, pero tras valorarlo, recordó que en las reuniones de su grupo de GBE local están animando y orando para que los estudiantes tengan oportunidades de compartir el mensaje de Jesús a sus compañeros, y esta era una de ellas. Así que le pidió a Dios que la ayudara y fue adelante. Al principio de su presentación se puso muy nerviosa pero, al momento, todos sus compañeros guardaron un silencio abismal y empezaron a prestarle muchísima atención. La exposición fue muy bien, el profesor la felicitó y, a raíz de esto, una compañera está interesada en conocer más de las buenas noticias de Jesús.

CONOCIENDO A JESÚS

Paola y Clara son compañeras de la misma clase y muy buenas amigas. Paola es seguidora de Jesús, pero Clara no. Se acercaba el verano y Paola recordaba lo bien que lo pasa en el campamento de verano de GBE, que se realiza todos los años en el mes de julio en Albacete, y pensó en que podía invitar a su amiga Clara. Aunque al principio los padres de Clara fueron reticentes a que su hija fuera a un campamento cristiano, accedieron y la experiencia para ella fue muy positiva. Pudo escuchar el mensaje del evangelio y vivir el ambiente del amor de Jesús en el campamento. Todavía Clara no ha tomado una decisión respecto a la invitación de Jesús de seguirle, pero tiene muchas preguntas e inquietudes sobre la fe cristiana, y está asistiendo a las reuniones de GBE de su grupo local, con el deseo de seguir descubriendo al Jesús de las Escrituras.

AFIRMANDO A JESÚS

Sergio es un estudiante cristiano que está atravesando un momento muy duro. El año pasado a su madre le detectaron un cáncer agresivo y hace escasos meses falleció. En medio de todo ese dolor e incomprensión, Sergio no se ha desconectado de su grupo local de GBE y ha participado del campamento de inicio de curso, y es allí donde ha encontrado un espacio seguro para plantear todas sus dudas, inquietudes y dolor sobre el proceso que está viviendo. En medio de este momento, ha dado gracias, de poder tener a los asesores de GBE, los doulos y amigos cristianos de diferentes iglesias, que lo están arropando, acogiendo y dando cariño, mostrando la compasión de Jesús en medio de su dolor.

DERRIBANDO MUROS

Ana, estudiante de 1º bachillerato en Gran Canaria, estaba en clase de Filosofía, donde debatían sobre si los robots van a poder sentir en el futuro, y dijo que ella creía en la existencia del alma. Una compañera estaba en contra de esa idea y defendió su postura. Al terminar la clase Ana se acercó a esta chica para seguir hablando del tema y le explicó que creía que había que cuidar el alma. Ahí la compañera se empezó a interesar por el tema y surgieron las preguntas: ¿Qué es el alma? ¿Cómo se cuida? Ana  le explicó cómo Dios nos ha creado con mente, alma y cuerpo, y que ella cuidaba su alma a través del amor de Dios y de su cuidado.  Estuvieron todo el trayecto del autobús de vuelta a casa hablando sobre el tema de Dios porque la compañera de Ana tenía bastantes inquietudes y preguntas, como, por ejemplo, por qué alguien que es bueno tiene que ir al infierno y un asesino puede ir al cielo. Ana le pudo explicar sobre el sacrificio que hizo Jesús en la cruz y acerca de la misericordia de Dios. También hablaron de temas como la homosexualidad y el sufrimiento. Ana nos comenta: “Los libros de GBE, que nos ofrecen tanto en los campamentos como en los encuentros, y que algunos me he leído, como “10 preguntas que todo joven debe plantearse (y responder) sobre el cristianismo” y “Confrontando el cristianismo”, te pueden ayudar mucho a saber dar respuestas a temas que preocupan a tus compañeros de clase y que son temas sobre los que la gente suele tener inquietudes, y que muchas veces son como muros para las personas cuando se van a acercar a Dios. Estos libros me han ayudado a tener herramientas con las que poder tirar abajo esos muros y que la gente pueda acercarse a Dios. Aparte de los libros, los encuentros mensuales de GBE y, sobre todo, los campamentos también me han ayudado mucho dándome herramientas para responder a todas esas cosas que preocupan a la gente de mi edad cuando se les habla de Dios. Son un espacio donde poder hablar de nuestras dudas y preocupaciones, que al final también son las dudas y preocupaciones de nuestros compañeros de clase, y eso me ha permitido estar más preparada cuando he hablado de Dios con mis compañeros.

ESTUDIANDO LA BIBLIA

Aray estudia 2º bachillerato en Tenerife esta es su historia:

 

Todo comenzó porque mi madre me animó a dar un paso más allá que ser un simple asistente y oyente de charlas en campamentos y encuentros de GBE, y me dijo que por qué no organizaba un grupo de GBE en mi instituto. Así que me decidí y empecé a hacer los estudios bíblicos “15 minutos”, que están en la página web de GBE, en mi instituto  junto con un amigo que es creyente también. Una vez a la semana intentamos hacer los estudios y, gracias a Dios y sorprendentemente, desde que empezamos y a lo largo de los días he podido compartir con otros compañeros también, y hemos podido hablar de Dios y ha sido bastante guay la verdad.

APROVECHANDO LAS SITUACIONES

Ana, estudiante de 1º bachillerato, de Gran Canaria, nos cuenta su experiencia con una compañera de clase:

 

Una chica, en clase de Historia, preguntó quién era Jesús, porque habían nombrado a Jesús de Nazaret en la clase y ella no sabía quién era. Entonces le explicaron brevemente quién era Jesús. Yo aproveché la situación para después de clase acercarme a ella y explicarle un poco mejor, y también para preguntarle, porque me dio mucha curiosidad que no supiera quién era Jesús, y justo cuando estaba teniendo esa conversación con ella había otra chica delante escuchando y dijo que todo lo que estaba explicando le parecía muy interesante. Esta segunda chica me contó que sí, que creía que hubiera algo, que hubiese un Dios, y que ella muchas veces le rezaba a las vírgenes cuando tenía miedo o antes de viajar en avión o tener un examen, o este tipo de cosas. Entonces yo lo que hice fue explicarle qué diferencias tenía mi relación con Dios en cuanto a la suya. Le conté las buenas noticias, el mensaje del cristianismo, lo que hizo Jesús, y también le expliqué que gracias a eso yo podía tener una relación directa con Dios, sin tener en cuenta a las vírgenes o ese tipo de cosas. También le hablé un poco sobre los mandamientos que dicen que no adorarás a nadie que no sea Dios. Le hice mucho hincapié en que todo lo que le estaba diciendo lo podía comprobar por sí misma en la Biblia, que es la palabra de Dios. Ella se mostró muy interesada y le regalé una Biblia que ha estado leyendo todas las noches. Incluso ha sido de gran bendición, porque la está leyendo con su madre. Ambas ya tenían un interés en Dios, pero no habían tenido una relación cercana con Él, y ahora están ahí, acercándose a Dios. Ya se han leído el libro de Ester, y ahora están leyendo el Evangelio de Juan. Yo lo que he hecho ha sido leerlo a la vez que ella, de manera que ella me ha ido preguntando sus dudas y yo se las estoy pudiendo resolver. Por ahora todo ha ido bastante bien, y ya tiene una invitación para venir a la Iglesia.